miércoles, 1 de junio de 2011

Little Richard y Jerry Lee Lewis... pioneros al piano

Richard Wayne Penniman (Ricardito) nació en Macon, Georgia el 5 de diciembre de 1932, en medio de la depresión económica y en el empobrecido hogar que compartía con 11 hermanos más. Hijo de un predicador adventista, desde niño absorbió como esponja el blues, country, gospel y el vodeville; que eran la esencia cultural de la comunidad negra del sur de los Estados Unidos, en ese entonces más empobrecido y marginada. En sus inicios empezó como cantante Gospel. Su personalidad extrovertida, además de su homosexualidad, sirvieron para que se convirtiera en el centro de atención en donde fuera, pero a la vez le provocaban tantos problemas que terminó dejando su casa.

En 1951 a los 18 años, ganó un concurso de talentos en Atlanta, tras lo cual la RCA Victor lo firmó para grabar. Cuatro discos que no despegaron fue el resultado. En 1955 tiene contacto con la disquera Speciality Records y lo citan para una audición, en la cual no le estaba yendo muy bien, hasta que en medio de un descanso Little Richard empezó a hacer bromas algo obscenas con el piano. El resultado fue “Tutti Frutti” y así el inicio de la carrera de Little Richard. Entre 1956 y 1957 grabó una racha de éxitos que además se convirtieron en clásicos. "Long Tall Sally," "Slippin' and "Slidin'," "Jenny, Jenny," "Keep a Knockin'," "Good Golly, Miss Molly," y "The Girl Can't Help It" se convirtieron en su sello distintivo y en el del rock and roll.

Sin menospreciar lo inimitable de su capacidad frente al piano, mucho de su éxito viene de sus compañeros en la orquesta que eran capaces de sostenerle el ritmo y aportarle a su estilo. Lee Allen en el saxofón tenor, Alvin Tyler en el sax barítono y Earl Palmer en la percusión eran quienes le acompañaban en las sesiones de grabación en Nueva Orleáns y Los Ángeles. Si bien a partir de la década de los sesentas y a la fecha ya no aportó gran cosa lo realizado en esos primeros años fue suficiente para dejarle su lugar en la historia del rock.


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De espíritu inconformista, turbulento en su manifestación escénicas y salvaje en sus ejecuciones al piano, Jerry Lee Lewis simbolizaba la rebeldía juvenil y actitud altanera que supuso el estallido del rock'n'roll en la década de los 50, base sonora de la gran mayoría de los movimientos musicales posteriores. Jerry Lee Lewis nació el 29 de septiembre de 1935 en la localidad de Ferriday, Louisiana, en el seno de una humilde familia muy aficionada a la música y de profundas creencias religiosas.

Aprendió a tocar el piano desde muy niño al igual que sus primos Jimmy Lee Swagart, que con posterioridad se convertiría en predicador e intérprete de gospel, y Mickey Gilley, un talentoso músico que grabaría temas de country, rock y honky-tonk. En 1957 logró que el sello Sun Records y su creador, Sam Phillips, se fijasen en su potencial de "rock star" y le propusieran la grabación de un single titulado "Crazy Arms", que era una versión del cantante de country Ray Price.
El tema vendió bastante pero mucho menos que su continuación en 45 r.p.m., "Whole Lotta Shakin' Going On", una pieza que llegó al número 1.

El rubio cantante afianzó su estatus estelar con "Great Balls of Fire", su tercer single que se convirtió en su mayor éxito a nivel mundial. La película "Jamboree" (1957), en la que aparecían junto a otros artistas rock como Fats Domino o Carl Perkins consolidó su imagen de ídolo juvenil. Ya en la década de los sesentas se inclina ya por el género country, donde también cosecho algo de éxito, pero nosotros lo recordamos por su aporte al mundo del rock, saludos... el Rockger.


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